Visiones: Babel y El Helicoide
La Torre de Babel (Pieter Bruegel el Viejo, 1525–1569).
Crece por acumulación, por repetición, por exceso. Cada nivel agrega sentido y, al mismo tiempo, lo disuelve. La obra avanza mientras ya anuncia su límite.
Se tuerce.
Ruina, ruido, multitud.
En la pintura de Bruegel, la torre parece antigua incluso antes de terminarse. Como si el tiempo se hubiera adelantado a la construcción. Como si toda empresa total llevara inscrita una forma de desgaste.
El Helicoide (Jorge Romero Gutiérrez, Pedro Neuberger y Dirk Bornhorst).
Pensado como continuidad, como circulación sin cortes, como promesa de fluidez. Un objeto que lo contiene todo. Pero la historia interrumpe. Cambia el uso. Cambia el sentido. La forma permanece; el proyecto se desvía.
Se tuerce.
Ruina, ruido, multitud.
Babel y El Helicoide. Eros. Tánatos. Una misma pulsión...