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Psicología de los materiales – El Ladrillo

El ladrillo es memoria. Y presente. Hecho de tierra y fuego, su textura nos habla de lo manual, de lo construido con paciencia. Espacios con ladrillo visto nos conectan con lo esencial, con lo que fue y sigue siendo. Es honesto, cálido y persistente. Como las casas que duran.

Ejemplo: Ladrillos de adobe en la Iglesia de San Ignacio, Santa Fe. En las reducciones jesuíticas guaraníes, si bien no se utilizaban ladrillos, sí se fabricaban tejas artesanales moldeadas sobre troncos o cañas, hechas con barro cocido y dispuestas a mano para cubrir techos de piedra o madera.

Historia breve: Los primeros hogares rurales, los hornos familiares, las paredes hechas a mano. En muchas casas del interior, los ladrillos no se esconden: se exhiben. Hablan de trabajo, de calor, de una forma de construir sin apuro. En algunos lugares, todavía se reconoce la marca del moldeador en cada pieza

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